¿Puedo enseñarles a mis alumnos y alumnas a no fumar?
Los maestros siempre quieren lo mejor para sus alumnos y alumnas, sin embargo hay momentos en los que uno ya no encuentra las herramientas necesarias para tratar algunos temas o para sentirse escuchados, sobre todo por los púberes y adolescentes.
Hay que tener en cuenta que el maestro es la autoridad para los alumnos y ser figura de autoridad no significa ser representante de castigos sino de confianza y ejemplo a seguir. Los alumnos y alumnas siempre valorarán al maestro amigo, sincero, que verdaderamente les enseñó. En este sentido, es importante el papel que cumple el tutor en cuanto a valores y comportamientos.
El cigarrillo es una droga permitida, sin embargo sus consecuencias siempre serán dañinas para las personas.Hay que tener en cuenta que los jóvenes que no empiezan a fumar antes de los 18 años, es muy probable que nunca lo hagan.
Por tal motivo, como profesores se debe adoptar una postura firme en cuanto al tabaco, reconocer los factores que inciden en el inicio del consumo tanto personales, familiares y sociales, así como sus consecuencias. Hablen libremente con sus alumnos sobre las consecuencias dañinas del tabaco con claridad y en forma objetiva: cáncer pulmonar, enfisema, adicción, mal aliento, manchas amarillas en los dientes y manos; de esta manera ayudarán a que los adolescentes se desanimen a probar el cigarro.
Es importante tener presente que darles información NO motiva un comportamiento sino que permite tomar decisiones informadas y no dejarse llevar por las opiniones y presiones de los demás.
¡RECUERDA QUE EL CONSUMO DE CIGARRILLO SIEMPRE TRAERÁ CONSECUENCIAS NEGATIVAS!
¿Si eres consumidor de cigarrillos, puedes aconsejar a tus alumnos y alumnas? Claro que sí, pero es importante que sigas algunos tips:
NUNCA fumes delante de ellos y ellas. Si te preguntan si fumas no mientas, pero transmíteles la idea que estás intentando dejarlo. Siempre aconséjales no fumar. Recuerda que mientras más temprano inicien, mayores serán las consecuencias.