¿Sabes por qué se empieza a fumar?

Fumar es una conducta socialmente aprendida con diferencias individuales, familiares, económicas, culturales y sociales. Dentro de los factores que influyen en la iniciación al tabaquismo están:

La curiosidad natural propia de la edad (púber y adolescente).
La necesidad de ser aceptado en un grupo..
El  deseo de resaltar feminidad o masculinidad.
La imitación de la conducta de padres, hermanos, amigos y familiares.
La disponibilidad de cigarrillos.
La rebeldía contra  las prohibiciones.
El deseo de sentirse grande.

Algunos factores favorecen el inicio del consumo de cigarrillos:

Factores personales

Curiosidad:
En los adolescentes la imitación es un comportamiento común, aunque depende de factores individuales y sociales. El adolescente, por naturaleza, explora, experimenta, se identifica y se influye con los hábitos de sus modelos. Estas razones explican por qué la edad de inicio de fumar es comúnmente antes o durante la adolescencia. Como padres, se debe alertar a los menores sobre las “curiosidades”, sabiendo que las consecuencias del fumar NUNCA serán positivas.

Baja autoestima: La autoestima, es decir la forma como una persona se valora a sí misma con sus  cualidades y defectos, tiene gran influencia en el consumo de drogas. ¿Cómo? La autoestima está vinculada a la autoeficacia, sentimiento de ser competente y capaz. Entonces, es más probable que aquella persona que no se sienta bien consigo misma o capaz de resolver sus problemas caiga en drogas o en cualquier sustancia que lo deprime o estimule.

Baja asertividad: Una persona asertiva es capaz de expresar sus sentimientos y opiniones en forma clara y sincera. ¿Qué se logra siendo asertivo? Comportarse de acuerdo a sus propias ideas, sin dejarse dominar por los demás.  Hacer respetar los derechos sin herir a otros. Si un individuo no es capaz de ser asertivo, es decir, si no puede mantener sus propias opiniones y no actúa con buen criterio, es probable que tenga dificultad para rechazar una oferta de cigarrillos u otras drogas.

Dificultad para tomar decisiones: La toma de decisiones es la elección de una posibilidad de acción ante una situación con varias opciones. Si para un adulto es difícil elegir una buena alternativa, más lo es para un adolescente que está en pleno proceso de aprendizaje, donde las equivocaciones y pruebas son frecuentes  en su desarrollo hacia la adultez. Como padres, es importante guiar la toma de decisiones, nunca imponerlas. El reto es lograr que ellos mismos lleguen a las elecciones más adecuadas.

Factores familiares

Patrones de comunicación: Es un proceso de intercambio de hechos, ideas, opiniones, emociones, sentimientos que comprenden su transmisión y su recepción, es decir hablar y escuchar. ¿Cómo se relaciona con las drogas? A veces, los menores quieren preguntar sobre la información que les llega por los amigos. Por tal motivo, es indispensable que existan medios adecuados de comunicación entre padres e hijos para prevenir el consumo de cigarrillos y otras adicciones.

Vínculo entre padres e hijos: El vínculo afectivo es una relación activa, recíproca y fuerte entre personas. La existencia de lazos afectuosos sólidos y una comunicación fluida entre los miembros de la familia son importantes para la estabilidad emocional. Por el contrario, un clima familiar conflictivo o falto de cariño favorece la posibilidad de entrar al consumo de drogas y otras adicciones. Algunas edades de los hijos e hijas hace más complicado mantener la comunicación, pero el vínculo es más que la comunicación.  El buen vínculo se establece desde pequeños y asegura, a pesar de la independencia que buscan los hijos, que consideren a sus padres como referentes adecuados y de confianza.
 
Contradicción en las normas: El conjunto de límites establecidos al interior de la familia permite una convivencia  armónica. Las reglas probablemente no sean las mismas, pero tanto padres como hijos deben cumplir con lo que a cada uno le corresponde.

Consumo de cigarrillos en la familia: Cuando un miembro de la familia consume cigarrillos existen dos efectos sobre los menores que no consumen: tienen un modelo cercano de consumo que no toma conciencia de las consecuencias de fumar, y se vuelven tolerantes al olor del cigarrillo, teniendo una mayor tendencia hacia el consumo.

Diferentes estudios  sostienen que el hábito de fumar de los padres se relaciona con el de sus hijos de un modo directo.  La mayoría de fumadores proceden de familias donde ambos padres fuman y la mayoría de no fumadores provienen de familias donde ambos padres no fuman.  Al parecer, corresponde al progenitor del mismo sexo la influencia más intensa (Oliver, 2004).

Factores sociales


Consumo de cigarrillos en el grupo: Si el grupo de referencia consume cigarrillos, es muy probable que un adolescente termine fumando también. ¿Debe prohibirse juntarse con estas personas? Quizá con una prohibición solo se consiga juntarlos más y alejarlos de los padres.  Es más recomendable fortalecer sus opiniones para que tomen sus propias decisiones y aprendan a decir NO.

Acceso al tabaco: El medio social juega un rol definitivo en el uso de tabaco. Un factor que promueve su consumo entre los adolescentes es la fácil disponibilidad de la sustancia en nuestro medio (bajo costo y mínimas restricciones para la compra).

Medios de comunicación: La influencia de los modelos tiene gran importancia en nuestra sociedad debido a que los medios de comunicación transmiten mensajes que van delimitando los modelos deseables o no a seguir. En ese sentido la publicidad y la presión social al consumo facilita conocer al producto, identificarse con lo que rodea al mismo y crear conciencia de que fumar es normal. (Becoña)